top of page

Plasma, vocación y propósito: la historia de una emprendedora que convierte ciencia en bienestar.


Conoce a Hazel Carranza, SPApreneur destacada de Diciembre.



¿Cómo comenzó tu carrera en el mundo SPA y qué te motivó?


Soy bióloga de formación y desde hace más de 17 años trabajo en el ISSSTE, en el área de investigación y enseñanza quirúrgica. Mi trayectoria profesional siempre ha estado relacionada con el ámbito médico, especialmente con la investigación en células madre y plasma rico en plaquetas. Antes de llegar al mundo del spa, mi acercamiento fue completamente científico: aprendí a trabajar las células desde su origen, observarlas en laboratorio, analizarlas en protocolos de investigación y comprender realmente todo lo que eran capaces de hacer.

Ese conocimiento fue lo que abrió la puerta. Si funcionaba en laboratorio, ¿por qué no llevar esos beneficios a las personas? Así comencé a interesarme en los tratamientos estéticos basados en plasma. Tomé un curso en aplicación de plasma rico en plaquetas y desde hace más de 12 años lo practico no solo desde la ciencia, sino también desde la medicina estética.


¿Cuál ha sido el reto más grande que has enfrentado como emprendedora? ¿Y cómo lograste superarlo?


Más que un reto puntual, ha sido un camino de esfuerzo constante, estudio y dedicación. Llevo muchos años trabajando el plasma desde la ciencia básica, y eso me ha permitido ver de primera mano todos sus beneficios, lo que hoy aplico con mis pacientes.


Un elemento clave para poder emprender ha sido el apoyo de mi familia. Gracias a ellos puedo equilibrar mi labor en investigación con la práctica estética. Tengo mi cabina en casa y también ofrezco servicio a domicilio, algo que solo es posible por la estructura familiar que me respalda. Sin ese soporte, definitivamente no tendría la misma facilidad para atender a mis pacientes.



¿Qué prácticas o estrategias han sido clave para traer y fidelizar a tus clientes?


La clave es, sin duda, el fundamento científico. Lo que convence a mis pacientes no es solo el resultado, sino entender por qué funciona. Yo jamás hubiera ofrecido un tratamiento sin estar segura de sus bases biológicas.


Cuento con una maestría en Medicina Transfusional y Terapia Celular y Tisular por la Universidad de Barcelona, lo que me brindó bases extraordinarias para trabajar en ingeniería de tejidos. Además de la práctica estética, colaboro con cirujanos plásticos, ortopedistas, ginecólogos y odontólogos, porque el plasma rico en plaquetas es una herramienta utilizada en múltiples áreas de la medicina.


Esa versatilidad y respaldo científico ha generado confianza, resultados visibles y, por tanto, lealtad en mis pacientes y en los profesionales médicos con quienes colaboro.


¿Qué significa para ti el bienestar y cómo lo integras tanto en tu vida como en tu negocio?


Para mí, el bienestar es sinónimo de calidad de vida. Si puedo ayudar a una paciente a sentirse mejor, a mejorar la textura, hidratación o tersura de su piel a través de un tratamiento autólogo, entonces estoy contribuyendo a su salud y a su autocuidado. El plasma es un apapacho. Es un tratamiento sin consecuencias negativas porque proviene de la propia persona. Yo solo soy el vehículo para llevarlo a donde debe actuar; el beneficio es completamente suyo. De hecho, siempre les digo a mis pacientes: “El plasma es de ti para ti. Vamos a ver lo que tu plasma puede hacer por ti.”

¿Qué consejo le darías a otras emprendedoras que están pensando en abrir su propio spa o cabina?


Que nunca dejen de capacitarse. Este es un campo que requiere aprendizaje constante. Es válido aprender muchas técnicas, pero es aún más importante especializarse en aquello que realmente te apasiona. Cuando te vuelves experta en un área, te conviertes en la profesional a la que buscan porque eres la mejor en lo que amas hacer. El enfoque y la formación continua son esenciales para construir una reputación sólida y para ofrecer resultados de calidad.


¿Qué es lo más valioso que has aprendido siendo una emprendedora SPA?


Lo más valioso ha sido el acercamiento humano. Es maravilloso ver cómo un tratamiento que quizá hiciste hace seis meses crea un vínculo tan fuerte que, incluso años después, las personas siguen regresando. No solo vuelven porque les gustó el resultado, sino porque hay una relación construida. Te recomiendan con su madre, con su hijo, con sus amigas. Ese lazo de confianza y gratitud es, sin duda, una de las partes más enriquecedoras de este trabajo.











Comentarios


  • Instagram
  • Facebook
SPA.png

®

Copyright 2025

bottom of page