Los 5 movimientos que impulsarán el crecimiento digital de tu SPA o cabina.
- Adriana Chiñas

- 7 nov 2025
- 4 Min. de lectura
Para poder entender las redes sociales y el entorno digital en general, primero debemos entender cómo nació su concepto.
Irónico, ¿no? El término “red social” surgió mucho antes de que existiera el internet.
Todo comenzó a mediados del siglo XX, cuando los antropólogos intentaban explicar los lazos invisibles que mantenían unida a una comunidad. Según Alfred Radcliffe-Brown, antropólogo británico, la estructura social es una realidad concreta: el conjunto de relaciones que existen en un momento dado entre los seres humanos. El concepto nació para describir cómo se conectaban las personas en las sociedades tradicionales… y, sin darnos cuenta, hoy lo usamos para describir cómo nos conectamos en línea.
🔎Dato histórico y de cultura general:
El término red social se desarrolló tras la Segunda Guerra Mundial como una forma de analizar los lazos que unían a los miembros de una comunidad. En la actualidad, podemos decir que una red social es un espacio digital donde se crean conexiones humanas.
De la conexión humana al algoritmo
No sé si te pasa también, pero hoy, cuando escucho la palabra “redes sociales”, mi mente se llena de términos como publicidad, ventas, métricas, diseño, algoritmos y estrategias. A veces me pregunto en qué momento dejamos de compartir para simplemente performar. Cuando tenía 16 años —en 2007— las redes eran otra cosa. Eran espacios personales, casi íntimos. Subíamos fotos sin filtros, escribíamos lo que sentíamos y compartíamos lo que nos gustaba sin pensar en el alcance ni en los likes. No existían los influencers ni las campañas pagadas, mucho menos los perfiles empresariales.Y, aun así, las marcas sabían vender. Hacían marketing sin depender de una presencia digital.
La transición fue silenciosa, pero radical
Hoy sabemos que toda marca que quiera crecer necesita estar presente en digital. Pero quiero decirte algo desde mi experiencia: no existe una fórmula mágica para hacerlo bien. Las redes no son una receta de pastel donde, si sigues los pasos al pie de la letra, el resultado será idéntico. Cada proyecto tiene su propio ritmo y esencia: tu nicho, tu especialización, tu tiempo, tu equipo, tu identidad.
Lo que realmente hace que las redes crezcan no es la perfección, sino la constancia, la intención y esos pequeños movimientos que, sostenidos en el tiempo, generan grandes resultados
5 puntos clave para comenzar a crecer de forma digital.
Después de años manejando las redes de Corpo e Alma SPA, y antes de eso, de haber trabajado en distintos nichos, entendí algo fundamental: el crecimiento digital no se trata de likes, sino de conexión, estrategia y coherencia. Con el tiempo descubrí que, detrás de toda marca que crece de forma orgánica, hay pequeños movimientos sostenidos (acciones simples e intencionales) que hacen toda la diferencia. Y esos son los cinco movimientos clave que, desde mi experiencia, pueden impulsar el crecimiento digital de tu spa.
1. Que te encuentren en internet: optimiza tu presencia en Google
El primer paso no sucede en Instagram, sino en Google. Si alguien busca “spa cerca de mí” y no apareces, estás perdiendo oportunidades reales. Tu ficha de Google Business debe ser tan cuidada como tu cabina: con horarios, fotografías auténticas, ubicación precisa y reseñas que hablen de ti. Antes de que una clienta potencial te siga en redes, te busca en Google.
Tu canal directo: comunicación sólida en WhatsApp Business
WhatsApp es mucho más que un chat: es tu mostrador digital. Una bienvenida automatizada, respuestas rápidas y un catálogo de servicios transmiten profesionalismo y cercanía. La diferencia entre un mensaje que se queda en visto y uno que se convierte en cita está en la forma en que comunicas. Tu clienta no busca solo información, busca confianza.
Estrategia de contenido: publica con intención, no con presión
Después de años creando contenido para Corpo e Alma SPA, entendimos algo: no se trata de publicar todos los días, sino de hacerlo con enfoque. La constancia sin dirección solo genera cansancio. Por eso, tener una estrategia es más que un calendario: es definir qué quieres comunicar, para quién y con qué propósito.
No necesitas grabar diario, necesitas una agenda realista y un sistema que funcione para ti. En nuestro caso, el método de los 3 días nos salvó la vida:
Día 1: reunión creativa (las ideas fluyen mejor con café y fuera de la oficina).
Día 2: grabación y producción.
Día 3: programación y descanso mental.
Y un recordatorio clave: no todas las publicaciones se harán virales, pero las correctas conectarán con las personas adecuadas. Porque el crecimiento digital no se mide en likes, sino en relaciones.

Sé tú misma: lo que te hace diferente es tu mejor estrategia
En un mundo saturado de contenido, copiar es la forma más rápida de desaparecer. Tu voz, tus colores, tu forma de comunicar y tu historia son lo que realmente te hacen única. No necesitas parecerte a los grandes spas o a las influencers del sector. Necesitas parecerte a ti misma. Cuando comunicas desde la autenticidad, tu marca se vuelve recordable, porque transmite energía real, no solo estética visual.
Conversa, no solo publiques: crea relaciones reales
Responder mensajes, agradecer comentarios y escuchar lo que tu comunidad necesita son gestos que construyen confianza. El algoritmo premia la interacción, pero las personas también. Las redes no son un altavoz, son una conversación. El crecimiento más genuino llega cuando te atreves a dialogar con tu audiencia, no solo a hablarle.
Crecer en digital no es una meta, es un proceso que empieza con creer en ti.
Después de años en este camino, descubrí que las redes no son un espejo, son un puente. Un puente entre tu propósito y las personas que buscan lo que tú haces con pasión. Así que no te frustres si el crecimiento parece lento: todo movimiento constante deja huella. Y en este mundo tan digitalizado, mantener tu esencia humana será siempre tu mayor diferenciador.




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